¿Cambia la realidad cuando la observamos?

Que la materia (el universo, la naturaleza) y el observador (nosotros) interactuamos ya lo afirmaban nuestros ancestros; pero que el observador altera lo que se observa sí que es relativamente nuevo. Es una de las irracionales teorías de la cuántica, que es la rama de la física que estudia lo infinitamente pequeño.

Ya Demócrito (sobre medio siglo a.C.) afirmó que el átomo sería la parte indivisible de la materia, demasiado pequeña para verla a simple vista. Hasta el siglo XIX, cuando se inventara el microscopio no se pudo saber si el filósofo presocrático tenía o no razón; y… estaba en lo cierto!. ¡Qué imaginación la de Demócrito!

Pero poco a poco, los científicos han perfeccionado sus máquinas y tecnologías para poder ver más allá en lo pequeño, y lo han conseguido y siguen consiguiendo. Pero conocer el comportamiento de las partículas elementales, desconcierta a los científicos: están y no están; están repetidos y a la vez desaparecen; la misma partícula va y viene; existen y no; como si tuvieran conciencia y decidieran por ellos mismos…

Tengo entendido, que hasta día de hoy, no se sabe si los fotones, (de lo que está compuesta la luz visible que recibimos del Sol) son ondas o por el contrario partículas. Ésto incluso tiene cabida en un chiste en la serie “Futurama” cuando Bender se echa a tomar el sol tomando algo y para mantenerse lubricado cuando dice:

- Mmm, luz… no sé si sois ondas o partículas pero me sentais divinamente… (glup!)

Es decir, ondas como perturbaciones en los líquidos o partículas como pequeñas bolitas. Y lo que es más: no se tiene ni idea del origen de la masa. Aunque se pueda pesar y medir, todavía nos encontramos científicamente en ese escalón por conocer. Ese es uno de los varios objetivos del LHC.

Pero volviendo al tema que nos trae: la idea de que “si miramos sucede y si no miramos sucede otra cosa o no sucede”, es extraordinaria porque de ahí se deduce que la cuántica afecta al mundo macrocósmico aunque no se puedan aplicar las leyes de lo grande a lo pequeño.

Os dejo con un minudocumental procedente de la película-documental: “Y tú qué sabes?!” (Wikipedia) y (FilmAffinity).

En última instancia, esto nos enseña que en ciertos casos, la materia se comporta como ondas y otras como partículas, exactamente igual que nosotros: como personas somos partículas, en potencia y como animales sociales, nos comportamos como ondas.

Ejemplos: personas dentro de una habitación se asemeja a las partículas de helio dentro de un globo. Personas hablando entre sí generan ondas con la voz, y las ideas que se transmiten lo hacen en forma de onda de información.

Espero que os haya gustado y aportado algo, y me dejeis comentarios en cualquier caso.

~ por fonsicomunicaciones en Noviembre 29, 2008.

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